Los desafíos de sostenibilidad que tienen las empresas chilenas para 2015

Los desafíos de sostenibilidad que tienen las empresas chilenas para 2015

Mejorar y profundizar las relaciones con la comunidad e integrar la preocupación por el medio ambiente al modelo de negocios se alzan como las principales tareas de las compañías locales.

El desafío de las empresas de hoy es ser exitosas económicamente, pero también tener impactos positivos desde el punto de vista social y medioambiental. En países desarrollados, la sostenibilidad es una tendencia que avanza rápido y, lentamente, también está comenzando a llegar a Chile.

De hecho, la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) está trabajando hace un tiempo con Network Business Sustainability (NBS), una entidad de origen canadiense dedicada a la sostenibilidad al interior de las empresas. Ese trabajo lo realizan en conjunto con un consejo compuesto por representantes de algunas de las compañías más grandes del país -Arauco, CAP, Cencosud, por ejemplo- quienes se encargan de entregar los principales desafíos chilenos en la materia. «Lo que hemos visto es que es la sostenibilidad pasa por un proceso de madurez. En Chile hay empresas que todavía se están preguntando si esto paga o no paga, otras están más avanzadas y viendo cómo subir a otros al carro. Dicho eso, si uno saca un promedio de las empresas chilenas, creo que están en el punto intermedio entre por qué hacerlo y cómo lo hacemos. Todavía no hay una convicción total», dice Pablo Muñoz, director académico del UAI Centre for Business Sustainability y director de NBS Chile.

Lo que está claro es que Chile tiene varias tareas pendientes en la materia. Y es justamente lo que quedó de manifiesto en el estudio que realizaron la UAI y la NBS y que determinó los 8 principales desafíos que enfrentarán las empresas chilenas en el área de la sostenibilidad en 2015.

Según comenta Muñoz, hay dos que fueron considerados los más relevantes por las empresas. Estos son, por un lado, la construcción de relaciones a largo plazo con las comunidades y, por otra parte, integrar la sostenibilidad al modelo de negocios. «El problema que las empresas identificaron es que tienen heterogeneidad de comunidades con las que se relacionan y les pasa que no saben cómo relacionarse con ellas. Cuando planifican la operación hasta el cierre, hay muchísimas etapas entremedio (…) El segundo punto responde más a si la sostenibilidad paga o no paga. Los que están en posiciones de poder, sabiendo que la sostenibilidad paga, están interesados ahora en cómo integrarla al negocio. ¿Cómo esto pasa a ser parte del core del negocio, en vez de quedar como era la RSE antes, siempre entendidas como gasto o como filantropía, o mitigación de impacto», explica.

El tercer punto en el estudio se relaciona con la medición de la comunicación. «Sabiendo que los reportes de sostenibilidad no son suficientes, las empresas necesitan mediciones y herramientas de sostenibilidad más efectivas para poder darle vida a su estrategia», explica Muñoz.

Otro desafío que encontraron las empresas es la integración de la sostenibilidad en su cultura corporativa, ya que muchas veces la estrategia parte desde arriba y no permea las bases. «Lo que quieren es que las personas tomen decisiones sostenibles para el negocio, pero que también las integren a sus vidas. Que los empleados vivan la sostenibilidad en el día a día», explica Muñoz. El siguiente desafío se relaciona con el anterior: cuando las empresas han conseguido crear una cultura interna sostenible, deben ahora comenzar a generar impactos positivos en la comunidad y en el medio ambiente. Ese impacto debe ser generado por todos los empleados y no solo por los encargados o los líderes del área.

Búsqueda de equilibrios

Otro desafío que Chile tiene para 2015 es la colaboración interempresas. «Tiene que ver con aprendizajes, no solo a nivel de industria. Quieren ver cómo se pueden construir redes, cómo sumar a la sociedad civil, a gobiernos locales a la discusión», explica Muñoz.

Satisfacer las necesidades de todos los involucrados es una las tareas más difíciles de la sostenibilidad. Y los últimos dos desafíos se relacionan con eso. Las compañías tienen a sus accionistas empujando en una dirección, a los grupos de interés en otra y al gobierno o a los ambientalistas en otra dirección y lo que requieren es un balance, dice Muñoz, quien explica que el ultimo desafío pasa por generar un impacto más profundo en las comunidades. «Las empresas hoy tienen relaciones transaccionales con su entorno, en el sentido de que la comunidad demanda y la empresa responde. Se habla de la cultura del cheque, ya que la empresa responde a demandas inmediatas. La preocupación ahora tiene que ver con compromisos profundos», enfatiza.

http://goo.gl/IsLNKE

Deja un comentario

Comentario (Requerido)

Puedes usar estos tags HTML

Nombre (Requerido)
Email (Requerido)